Nacido en Hannibal, situada en el Misuri Oriental, a un lado del Río Missisipi, por el cual viajaban continuamente hacia el norte y hacia el sur, peleteros, exploradores, misioneros y hombres de negocio, y mercancías también.Había pequeñas factorías a lo largo del río.
Los padres de Sam Langhorne Clemens, fueron John Marshall Clemens y Jane Lampton Clemens. Una vieja esclava, posó su mano sobre su cabeza ensortijada y rojiza, y le dijo: “El sol brillará siempre sobre ti.”
Su infancia fue parecida a sus relatos “Las aventuras de Tom Sawyer”, y “Las aventuras de Hukleberry Finn”, es decir, prefería la aventura de explorar grutas o navegar en el río, o socavar rocas para que rodaran por la ladera, así como la realización de bromas pesadas, en vez de ir a la escuela. A Sam le gustaba imprimir en una cinta de seda poemas para sus novias.
Le tocó la guerra de su país con México, la guerra civil entre el Norte Unionista contra el Sur Confederado (norte antiesclavista y sur esclavista). La rendición del General Robert E. Lee ante el General Grant. Y el asesinato del Presidente Lincoln.
Con la rendición de México y la adquisición de California, se desató la “fiebre del oro”. Fue aprendiz en una imprenta, cajista de un periódico, piloto navegante, inversor en minería, en editoriales, en linotipos, conferencista, periodista, biógrafo, escritor.
“Marca dos” (Mark Twain). Los números expresan brazas y la braza tenía seis pies (1.80 metros), por lo tanto, son doce pies.
Cuando trabajó para el periódico “Enterprise”, le dijeron que tenía que firmar sus artículos, si ya no como “Josh”, debía escoger otro pseudónimo, y escogió el de “Mark Twain”.
En una carta expresó: “Ustedes observan que, bajo apariencias alegres, tengo un espíritu enojado conmigo mismo, que me abruma con su desprecio.”
Bajo su humorismo y alegría robusta de vivir, latía una melancolía igualmente honda y un punto de vista escéptico de la existencia.
Es posible que tuviera conciencia de que puso el triunfo material por encima de su responsabilidad como artista.
Gerardo Morales.