¿Estamos ante un mundo desmaterializado? O ¿en una etapa de transición hacia ese “mundo”? Una vez más, he visitado a Chul Han y me ha sorprendido favorablemente en comparación con la primera vez que lo leí. Ahora, me encuentro ante un Han sabio, que no supe valorar en el complicado primer intento.
Siguiendo la misma fórmula, Han se sirve de Arent (Hannah), Benjamin (Walter) y Heidegger (Martin) para crear la filosofía de la digitalización, la filosofía del smartphone. Sin dejar de lado su crítica al sistema capitalista, tenemos un ensayo aun más aterrador. La transformación de las cosas a las no cosas, la transición al ¿mundo? Digital. Han destroza al smarthone y las redes sociales, pues nos recuerda que, evidentemente, vivimos en la sociedad del espectáculo, nos creamos a nosotros mismos; a través de apps como facebook, snapchat, tinder, tiktok entre otras, pero nos creamos como esclavos de un nuevo señor feudal, el smartphone.
Para Han, las redes sociales no están a nuestro servicio, nosotros estamos al servicio de ellas, de las “No cosas” y lo hacen con una sutil violencia, con explosiones de estímulos tan cortos como un tiktok de 30 segundos, lo que nos hace perder la visión del mundo real. Tenemos pues, un profundo trabajo de reflexión filosófica que, cuando lo leemos, nos deslumbra como el flash de un celular en el oscuro devenir de la humanidad. En estos tiempos, es vital leerlo sin olvidar que se sirve continuamente de los citados filósofos, por lo que recomiendo tener bases filosóficas para un mejor entendimiento. Asimismo, concluye con una interesante reflexión sobre el gramófono y su utilidad dentro de esta cruel era, la era de las No-Cosas.
Cierro con su siguiente fragmento: “Ya no habitamos la tierra y el cielo, sino Google earth y la nube. El mundo se torna cada vez más intangible, nublado y espectral. Nada es sólido y tangible, la era de las cosas queridas, la era del corazón, ha quedado atrás”.
Irving Romero