Rafael Junquera narra en este libro un sucesohistórico: la introducción de la luz eléctrica pública en la ciudad de "Brumalia" que obviamente es Orizaba, Veracruz. Transcurre la historia a finales del siglo XIX. El personaje principal de la novela es el viejo lamparero, empleado municipal, encargado de encender y apagar diariamente los faroles callejeros, quien se llama Frumencio Díaz Bretón y quien ve en el progreso la pérdida de su estatus, de modo que promueve el descontento social apoyándose en el sacerdote de la ciudad, quien también está en contra del progreso, dado que la luz fue lo primero que hizo Dios y el hombre comete un gran pecado pretendiendo imitar los actos divinos.
La inauguración de la luz eléctrica pública coincide con la llegada de una plaga de langosta a la ciudad que arrasa con los sembradíos, lo que le da tema al cura para exaltar el suceso como castigo divino y soliviantar a los fieles en contra del ingeniero y autoridades que hicieron posible la instalación eléctrica. Todo esto aderezado con encuentros y desencuentros amorosos y otros tantos acontecimientos locos y supersticiosos de los pueblerinos de esa época. ¡Buen libro!
Rafael Junquera nacido en Orizaba, vivió en Xalapa muchos años, fue un buen comunicador, buen escritor. Murió en 2016. Descanse en paz.
Magno Garcimarrero O.