El libro
Meditaciones se compone de frases o aforismos, el cual, con un promedio de unas 170 páginas (dependiendo la editorial) podremos conocer tal vez no la forma en que Marco Aurelio rigió su vida, sino la forma en que tal vez pretendía hacerlo, porque claro, tras vivir entre guerras y catástrofes naturales, el hombre queda a la deriva de su naturaleza.
La filosofía estoica que nos plantea Marco Aurelio parte de la naturaleza humana, pues para él, el hombre no es malo, no es una especie carente de valores ni principios morales, solamente es un ignorante y por ello, nos invita a reconocer a nuestros compañeros de vida como iguales y guiarles cuando podamos hacia el buen camino, todo esto, basándose en algo simple: la muerte. Tomando en cuenta esto, nos recuerda que, el pasado, el futuro y la muerte: son eternos y son parte de la naturaleza, del universo o los dioses (contexto histórico).
En pocas palabras, Marco Aurelio nos invita a vivir lo más modesta y plenamente posible, a no depender de los bienes (para él, el hombre no será recordado por la riqueza en bienes que tuvo, sino por la forma en que se comportó para con la sociedad, por sus buenas o malas acciones en este plano terrenal) y a no darle guerra a nuestra mente con los acontecimientos externos (porque lo externo no nos afecta, incomoda, entristece o enfurece, en realidad nosotros mismos, nuestra mente, creamos juicios falsos de las cosas y las personas). Es cierto que la verdad absoluta no existe, es más, este libro ni siquiera es una guía de vida pero seamos honestos, forjamos nuestro camino en la vida a través de todo lo que aprendemos, de todo lo que leemos, de todo lo que hacemos y omitimos, de todo nuestro acontecer diario, de cosas buenas o malas, de ego y soberbia, de lo que los demás dicen y hacen pero olvidamos que en un abrir y cerrar de ojos seremos cenizas o un cadáver más, igual que todos los grandes genios, líderes y filósofos de la historia pero también igual que todos los grandes traidores y genocidas en la historia de la humanidad.
Conclusión: es evidente que el contexto en que fue escrito es muy específico (de hecho encontraremos las claras referencias a los intelectuales clásicos, como Platón o Epicteto), que tal vez Marco Aurelio no pretendía que sus meditaciones fueran del dominio público pero cuando decidimos abordarlo y cada aforismo lo ajustamos a nuestra vida, Marco Aurelio se convierte automáticamente en nuestro guía, nuestro orador, nuestro maestro, pues de esta forma nos habla a todos y cada uno de nosotros, de manera particular y privada. Por lo general me gusta concluir con un aforismo de la obra en cuestión, sin embargo, hay tantos que podría utilizar, entonces me limitaré a calificarlo con un: 10/10.
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