Germinal - Émile Zola
(2 de abril de 1840, Francia – 29 de septiembre de 1902, Francia)
La historia tiene como protagonista, a nuestro querido Étienne, un personaje que llega a un pueblo al norte de Francia en busca de trabajo, esperanzado de encontrarlo en las minas del carbón, con lo cual, poco a poco logrará hacerse un nombre y un lugar importante, pues eventualmente, planea una revolución, una huelga, con el fin de salir de la miseria en que se encuentran, pero esta huelga traerá consecuencias devastadoras para todos.
Es difícil poder elegir las palabras correctas para describir esta magistral obra. Es bastante notorio el llamado "naturalismo" (como corriente literaria, claro está) plasmado en la obra de Zola, pues hay descripciones sin tapujos de la cruda realidad, de la precaria vida minera- hullera del norte de Francia, esto, tomando como base los finales del siglo XIX (Anzin, Febrero del 84) y entre estas descripciones, destacan las gráficas muertes de ciertos personajes (bastante descriptivas en realidad), la miseria en que se encuentran determinadas familias por vivir al día, los crudos momentos en que las mismas familias deben engañar al estómago con solo girar su propia lengua simulando que comen algo, el sufrimiento de los niños (y niñas) de apenas 12 años que deben bajar a las minas... pero no solo eso, también encontraremos los tintes eróticos y románticos, aunado a algunas jugosas referencias (como a Darwin), todo ello plasmado en una prosa poética. Por último, debo agregar que el final dejará un gran vacío al lector.
Me parece imprescindible cerrar con su siguiente aforismo:
“Nada está nunca acabado, basta un poco de felicidad para que todo vuelva a empezar”
Ir Knot