Nuevamente compartiendo algo más de la “filosofía del absurdo”, esta vez de la mano de Sartre. Creo que el título de esta novela es muy directo, nos queda claro que Sartre manifiesta en “La Náusea, el asco que provoca la vida, la existencia”.
En ella, nuestro protagonista
Antoine Roquentin va hundiéndose inevitablemente a una oscuridad, como lo es
La Soledad, El Aislamiento, La Apatía todo esto, debido a “La Náusea” que vive en él, que se manifiesta, que EXISTE.
Pero no todo es malo, pues conoce al
Autodidacto, hombre corpulento, muy empático, que visita todos los días la biblioteca donde nuestro querido Roquentin trabaja, escribiendo un libro sobre un personaje histórico.
Roquentin y el Autodidacto conviven poco a poco, aunque no siempre con ese gusto de la convivencia, de la interacción humana (por parte de nuestro protagonista, claro está). Más adelante, se reencuentra con su “gran amor”, Anny, tras 4 años de haberse separado de ella pero su reencuentro no fue para bien, puesto que se entera que un hombre de avanzada edad la mantiene y las cosas no terminan bien, pues ésta es la parte de la novela donde aunado a lo absurdo de la existencia, también se vuelve melancólica, triste (no siendo suficiente).
Se destacan algunas frases existencialistas muy buenas (las cuales prefiero no mencionar). El final lo dejo para ustedes. Sin duda, una novela muy buena, pues no por nada se dice que es “la novela existencialista por excelencia” y me atrevo a decir que es la más “digerible” en la rama (no por eso deja de tener cierta dificultad para entenderla). Por último, debo destacar que me recordó a Albert Camus (
La Caída).
Sin más que compartir, les mando saludos y no lo olvides #QuedateEnCasaLeyendo.