La primera (no la única) hambruna conocida y documentada por los medios de información de todo el mundo, fue la de los famosos “niños de Biafra”. Hacia finales de los años 60 y principios de la década de los 70 del siglo pasado, las fotografías de niños, mujeres y hombres tirados en el piso de polvo, con moscas sobre sus cuerpos, que ya eran ya solamente piel y huesos, dieron la vuelta al mundo y llamaron la atención por primera vez sobre el hambre en el continente africano.
Chimamanda Ngozi Adichie es una escritora nigeriana que desde los 19 años estudió en Estados Unidos; se hizo más famosa por su segunda novela
Americanah y catalogada como “una de las grandes esperanzas de las letras estadounidenses”, nos presenta ahora su nueva novela
Medio sol amarillo.
Si en
Americanah, la autora ya nos sorprendió con el dominio y manejo de la prosa con temas vinculados a su país natal (Nigeria), las problemáticas del continente africano y las minorías radicadas en EEUU, ahora en
Medio sol amarillo nos relata el proceso de formación de Nigeria como país después de su descolonización y la guerra fratricida que se desarrolla entre los grupos tribales para mantener o hacerse del poder y, de manera específica, la poco o desconocida Guerra de Biafra que de 1967-1970 se desarrolló en la lucha por lograr una república independiente, sueño briafreño que duró sólo 3 años pero que sirvió para documentar una de las más penosas y terribles realidades: el hambre en Biafra y en África.
La novela presenta personajes que representan la variada vida de la convulsionada Nigeria, los intereses poscoloniales de los países europeos (sobre todo de Gran Bretaña que fue el país dominador sobre lo que hoy se conoce como el territorio nigeriano) pero sobre todo, la indiferencia del mundo ante la hambruna y las condiciones de vida de pobreza y marginación, que de una u otro forma han marcado la vida del llamado continente negro.
Pocos sabíamos que hubo una república independiente llamada Brifra que sólo duró tres años, la mayoría recordamos a los niños de Biafra pero Chimamanda Ngozi Adichie nos recuerda también que otra forma de guerra (quizá más cruel y despiadada) fue la que realizaron las tropas nigerianas (con la complicidad internacional) al derrotar al “enemigo” biafreño a través del hambre.
Como dice la contraportada del libro: “
Medio sol amarillo es una novela épica que cuestiona el colonialismo, las alianzas étnicas y la responsabilidad moral de un conflicto apoyado por las potencias mundiales”.
Profesor Álvaro R. De Gasperín Sampieri