Seguiremos la vida de Mikage, quien, tras la muerte de su abuela, queda completamente desolada, pero encontrará un poco de luz en la cocina y sobre todo, en la nevera.
Me parece curiosa la prosa de los contemporáneos, pues claramente saben cómo enganchar a una nueva generación de lectores, o más bien aquellos a quienes la narrativa clásica del siglo XIX, XX o más antiguos, pueden parecer densos (rusos, franceses, británicos etc) pese a ello, Yoshimoto no es comercial, o al menos no en esta novela, pues es bastante profunda, con una filosofía muy directa, en la que Mikage, no se deja vencer por las oscuras circunstancias en las que se encuentra tras la muerte de su abuela, el único ser amado que tenía en vida, y que la deja totalmente desolada, pues para Mikage, la cocina y sobre todo la nevera, son el único lugar que le hacen sentir que en este mundo no está sola y la realidad es, la cocina funciona como una metáfora sobre la felicidad, pues la primera parte de la historia cierra con este hermoso fragmento “Habrá muchas. En mi corazón, o en la realidad. O en el destino de un viaje. O sola, o con muchos otros, o dos o a solas, en todos los lugares de mi vida habrá seguramente muchas cocinas”.
El libro se complementa con una segunda historia llamada “Moonlight Shadow” que es una breve referencia al “fenómeno de Tanabata” (Según una leyenda China, la Vía Láctea separa a los amantes Vega y Altaír y solo pueden reunirse una vez al año en el séptimo día del séptimo mes lunar del calendario Lunisolar).
En KITCHEN, me atrevo a decir sin temor a equivocarme, que pese a ser de la cultura China, en realidad la historia se puede resumir en un Ying-Yang, pues es una historia de dualidad y equilibrio entre amor y amistad, luz y oscuridad, acompañamiento y soledad, hombre y mujer, alegría y tristeza, pero sobre todo, entre la vida y la muerte.
En Moonlight Shadow, no hay mas, solo muerte, nostalgia y recuerdos, Cierro con su siguiente aforismo: “Las personas no se dejan vencer por las circunstancias o por fuerzas que vienen de fuera, sino por las que nacen en el interior de sí mismos”