Es una obra conformada por 100 cuentos o narraciones, que fue escrita en el siglo XIV (entre 1351 y 1353).
Este libro recobró su fama centenaria a raíz de la pandemia de covid-19 que azotó al mundo entre los años 2019-2020; después de más de 700 años de haber sido escrito. Durante ese bienio se dispararon las ventas de algunos libros como: 1) La peste [de Albert Camus]; 2) Ensayo sobre la ceguera [de José Saramago]; y, 3) El Decamerón [de Giovanni Boccaccio]; ello en razón de que los tres giran en torno al tema de las epidemias.
La historia está enmarcada en la peste bubónica que azotó a Europa y particularmente a Florencia; en donde siete hombres y tres mujeres se aíslan en una finca a las afueras de dicha ciudad; y ahí durante 10 jornadas, cada uno de ellos cuenta una historia [las cuales giran en torno al amor, la inteligencia humana y la fortuna].
De las 100 historias que se narran en el libro, hay una que llamó particularmente mi atención y es la de un rey que se enamora de la hija de uno de sus gobernados quien le rinde honores en su casa junto con su familia y siervos. El rey (ya entrado en años) piensa en “robar” para sí a la joven y bella mujer, pero uno de sus asesores le amonesta diciéndole que no puede responder a la honra que le ha dedicado un súbdito suyo con un acto vil como el que pretende.
Entonces el rey contesta a esa voz honesta que, ciertamente, él ha vencido a otros reyes en cruentas batallas pero que, la lucha más grande que un hombre puede librar es en contra de sí mismo; ante ello renuncia a su deseo de “raptar” a la joven mujer y lo que hace es casarla con otro de los nobles a su servicio, llenándola de riquezas y bienaventuranza.
Dentro de las 100 narraciones hay muchas que atacan a mujeres y hombres religiosos al servicio de la iglesia; endilgándoles todo tipo de vicios y de defectos. Razón esta última que valió que el libro fuera censurado por el santo oficio durante el siglo XVI.
El libro es uno de los textos que todos debiéramos leer alguna vez; me parece que es una obra titánica que está a la altura de El Quijote de Cervantes Saavedra o de Los miserables de Víctor Hugo.
Ángel Rosas Solano.