Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos desde el borde del paladar para apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo. Li. Ta.
Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, un metro cuarenta y ocho de estatura con pies descalzos. Era Lola con pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores cuando firmaba. Pero en mis brazos era siempre Lolita.
Así es como da inicio esta novela muy interesante, en la que Humbert Humbert, un profesor cuarentón tiene una cierta “obsesión” por las Nínfulas (Lolitas) estas niñas entre los 9 y 14 años, que cuentan con cierto atractivo para determinados hombres. La historia de ambos protagonistas, es sin duda, un tanto ácida, pero con una gran profundidad psicología detrás de ambos personajes, pues esta novela no solo requiere ser muy “Open Mind” sino también, en cierto punto, determinada comprensión lectora y sobre todo, tiempo y paciencia. Novela de carácter erótico, que no pasa desapercibida, dividida en dos partes, la primera nos presenta a todos los personajes y como es que HH conoce a esta Lolita de apenas 12 años. La segunda, tiene el enfoque erótico que cualquier lector podría esperar, solo hasta cierto punto.
En la recta final, se llega a tornar un poco triste, pues es tan bien elaborada, que logras tener sentimientos encontrados tanto con Lolita como con Humbert Humbert.
Una novela que merece ser leída y releída y aunque la recomiendo como cultura general para todo lector, lo mejor es leerla con mucho cuidado...
¿Libro Prohibido?