Durante los recorridos que realizan como parte de la organización de vecinos vigilantes en Las Trancas, habitantes de la zona detectaron puntos utilizados presuntamente por delincuentes para resguardarse y almacenar objetos robados, espacios que ellos mismos han identificado como focos de inseguridad.
Uno de estos lugares fue localizado a un costado de la Plaza El Juguete, en el municipio de Emiliano Zapata, en un área donde aún existen predios con construcciones inconclusas, condiciones que –de acuerdo con los colonos– han sido aprovechadas para la instalación improvisada de campamentos con lonas y casas de campaña.
Durante un recorrido nocturno, los vecinos encontraron una gran acumulación de artículos, entre ellos ropa, maletas, juguetes, colchones, sillones, cobijas, sábanas, aparatos electrónicos desarmados, prendas íntimas, tablets y diversos objetos relacionados con el consumo de sustancias ilícitas.
Según relataron los denunciantes, en estos espacios las personas que los ocupan seleccionan tanto donaciones entregadas por ciudadanos como artículos presuntamente robados, conservando lo que consideran útil y desechando o vendiendo el resto.
Uno de los hallazgos que más preocupación generó fue la localización de grandes cantidades de cable eléctrico y telefónico, presuntamente sustraído de distintos puntos de la zona. De acuerdo con los testimonios, el cable es despojado de su recubrimiento en el lugar para extraer el cobre y posteriormente venderlo por peso.
Además, se observaron restos de fogatas, focos, aluminio, cucharas, telas, basura y una considerable acumulación de ropa interior, lo que, señalaron, representa un riesgo sanitario para el entorno.
“Es un nido de ratas”, expresó uno de los vecinos durante el recorrido, al afirmar que el sitio funciona como un punto estratégico para cometer robos en los alrededores de Las Trancas, ante la ausencia de vigilancia constante en los terrenos en construcción.
Ante esta situación, los vecinos indicaron que decidieron intervenir para recuperar los espacios, retirando lonas, alambres y estructuras improvisadas con las que se levantaban estas guaridas, con la finalidad de inhibir que continúe su ocupación y devolver seguridad a los residentes y comerciantes de la zona. Ellos han ido desmantelando estos lugares y los queman.
Finalmente, señalaron que no se trata de un caso aislado, ya que han detectado otros puntos similares en zonas solitarias, los cuales también han sido desmantelados por la propia comunidad organizada.