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Columnas y artículos de opinión
Contrapunto
Las mentiras ante la escasez del agua. Los cobros por aire y la participación de la sociedad
Víctor Murguía
2 de abril de 2025
alcalorpolitico.com
Xalapeños y habitantes de la región han sido muy pacientes ante el problema de la falta de agua y cobros altísimos. Uno que otro bloqueo y alguna vez el aventarle de huevos a un alcalde, pero hasta ahí.

Claro que en los últimos años, ante el hecho de que los que protestaban corrían el riesgo de ser encarcelados bajo cargos inventados, la gente le pensaba antes de manifestar de forma airada su enojo.

Vale recordar lo sucedido hace dos años y medio, durante uno de los gobiernos más represivos que ha padecido Veracruz, ahora que acaba de negarse el agua a un fraccionamiento de Emiliano Zapata y que la gobernadora Rocío Nahle informó de una magna obra para dotar a Xalapa de un abasto suficiente del líquido durante los próximos veinte años.


En agosto de 2022 pobladores de Emiliano Zapata protestaron porque supuestamente la Comisión Nacional del Agua (Conagua) había autorizado la perforación de cinco pozos, en una zona de manantiales, y eso ponía en riesgo el abasto para 23 comunidades.

Los habitantes de esa zona saben que el agua escasea y han visto cómo su región ha sido llenada con fraccionamientos y centros comerciales a pesar de que no hay suficiente líquido.

¿Por qué las autoridades en turno han expedido esos permisos, teniendo conocimiento del problema? Es fácil imaginarlo.


La protesta subió de tono y los pobladores bloquearon la carretera Xalapa-Veracruz, a la altura de Dos Ríos.

¿Atendió el reclamo la autoridad? No. La respuesta la dio el peor gobernador que ha tenido Veracruz para, se entendió así desde aquella ocasión, defender al alcalde de Emiliano Zapata, Érick Ruiz, y los arreglos que éste hubiera hecho para dar los permisos de construcción, más allá de lo que le correspondía a Conagua.

Ese gobernador mintió para manipular el caso. Afirmó que las protestas tenían un tinte político y que eran azuzadas por el entonces priista Renato Alarcón, acusándolo de que intervenía porque se sentía perjudicado en su enorme rancho que colindaba con el desarrollo habitacional.


Alarcón aclaró de inmediato. Ni su rancho, El Cartujano, es enorme ni colinda con el fraccionamiento, pues está a más de ocho kilómetros.

Esa aclaración no le importó a ese gobernador, quien luego reitero la acusación contra Renato.

Dos años y medio después la realidad se impuso. El Ayuntamiento morenista de Xalapa, encabezado por el alcalde Alberto Islas, el mes pasado acaba de negar el agua para surtir ese desarrollo habitacional, que no es otro que el Terranova, a cargo de la empresa Casas Carpín.


No hay agua para surtirles, primero debe abastecerse a Xalapa, precisó Islas.

¿Aceptará, hoy, el peor gobernador de Veracruz, la precisión que hace dos años y medio le pidió Renato Alarcón y que no aceptó hacerla? No creo, vive en su mundo, en su realidad alterna, creyendo que fue un gran mandatario y que hizo muchas obras.

En fin, hoy está por darse paso a una obra largamente demandada por los xalapeños, la construcción de un acueducto, anunciada por la gobernadora Rocío Nahle.


Claro que eso no es suficiente. Los gobiernos deben hacer más, igual que la sociedad.

Por ejemplo, el Ayuntamiento debe poner lupa a CMAS, pues como dice el vicepresidente de la Canaco local, Eduardo Blanco, cobra (y muy caro) por surtir aire.

También debe haber un programa de arreglo de tuberías, pues un alto porcentaje del agua se pierde en fugas.


Y la sociedad, encabezada por el gobierno, debe participar diferentes vertientes, algunas de las cuales serían:

-Ahorro del agua e instalación de tanques para aprovechar la lluvia.

-Colocación de retretes ecológicos.


-Participación en la más grande campaña de reforestación que se haya realizado en México.

El gobierno de Nahle ya está dando el primer paso, ahora a la sociedad, encausada por las autoridades, corresponde dar el segundo. ¿Lo haremos?