4 de febrero de 2026
alcalorpolitico.com
Hay quienes le aplauden a la gobernadora Rocío Nahle porque, dicen, sometió a los del pulpo camionero de la zona Veracruz-Boca del Río y los obligó a que bajaran las tarifas del pasaje urbano. Mmmm.
Habría más aplausos, y reales, si ordenara bajar las tarifas que ella misma autorizó subir en Xalapa, dándole un golpazo de 33% de incremento a quienes habitan en la capital del Estado.
Y ahora que empezó a querer meter orden en el gobierno, enviando a la cárcel a tres exdirectivos de la UPAV y declarando que irá a fondo en el evidente caso de corrupción en el Registro Público de la Propiedad, lo que forma parte del llamado Cártel Inmobiliario, pues que se pase a ver lo que sucede en Transporte Público. Lo que pasa en esa área de la Dirección de Tránsito también es un escándalo, pero solo en el gobierno hacen que no oyen ni ven y mejor voltean hacia otro lado.
Todo Veracruz, en su transporte urbano, suburbano y rural está inundado de camiones y taxis en pésimo estado. Son miles de unidades dando un servicio que no solo pone en riesgo a los usuarios, sino que daña a todos. A unos les rechinan las balatas, otros circulan sin que les sirvan todas las luces, las llantas casi se salen y por dentro están igual o peor, con asientos, pasillos y puertas deterioradas.
Y las condiciones de los motores, ufff. Hay que ver cómo echan humo negro derivado de la falta de un mantenimiento adecuado y del uso de un combustible que quién sabe qué sea, pero la contaminación es muy grande. Aquí en Xalapa los camioneros son campeones en eso de arrojar humo negro.
Pues esas miles de unidades pasan y pasan y vuelven a pasar las revistas vehiculares a cargo de Transporte Público.
¿Cómo le hacen? Esa es una pregunta sin respuesta oficial pero que todos nos podemos imaginar la respuesta. No es un asunto de ahora, viene de muchos años, pero ya tenemos 7 años de la honestidad 4T y sigue lo mismo.
¿Ahora sí habrá una revisión a esa área? Total, puede hacerse una revisión como a la Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV), donde sólo pudieron encarcelar a 3 exdirectivos y no tocan a otros con buenas relaciones con el presente o con el pasado reciente; o revisión tipo a la Secretaría de Salud, donde todos saben, empezando por la ASF y el Orfis, de los cientos de millones de pesos que andan volando y no han querido detener a alguien; o como la que se hizo en el Congreso del Estado, en donde los de la Legislatura pasada compraron las tablets más caras del mundo y se dijo que se indagaría cayera quien cayera y no ha pasado nada.
En fin, una mala decisión de la Gobernadora nos dejó un golpazo para la economía de miles de familias xalapeñas y la idea que Nahle no quiere a Xalapa. Se dice esto porque no hay explicación que valga para que se ordene subir en 33 por ciento las tarifas en Xalapa y se den manotazos para impedir que suban en el resto del Estado.
¿Y ahora qué sigue? Camiones Ulúa, comprados por el gobierno a empresa china, cobrando 15 pesos, 6 más que los de los camioneros; camiones chinos que quién sabe cuánto duren en condiciones adecuadas, porque a las semanas ya había varios descompuestos; camiones chinos que, es una verdad, no querían los concesionarios, y camiones chinos que ojalá no sean producto de compras con beneficio para alguien.
Mientras tanto, los xalapeños serán los únicos habitantes de este hermoso Estado que pagarán más por llegar a sus centros de trabajo y a sus casas y que, dentro de un tiempo, estarían pagando más, cuando el gobierno vuelva a introducir los Ulúa o como les llame aquí -ya habían puesto en circulación varios, pero se los llevaron porque no cabían en las calles xalapeñas- y de los 12 pesos se suba a por lo menos 15 por ser nuevos y parte de una idea modernizadora del gobierno.
Después de todo, de la intentona camionera de reflejar el alza en las tarifas en Veracruz, Boca del Río, Córdoba y otros lugares; del gran coraje en Palacio de Gobierno; del paro de transportistas que afectó a miles y del manotazo que recibieron, ¿no sería mejor que la Gobernadora se ordenara bajar las tarifas en Xalapa y así recibir verdaderos aplausos de los xalapeños que ahora son los únicos que, por una razón inexplicable, pagan más por el pasaje que el resto de los veracruzanos?
Habría más aplausos, y reales, si ordenara bajar las tarifas que ella misma autorizó subir en Xalapa, dándole un golpazo de 33% de incremento a quienes habitan en la capital del Estado.
Y ahora que empezó a querer meter orden en el gobierno, enviando a la cárcel a tres exdirectivos de la UPAV y declarando que irá a fondo en el evidente caso de corrupción en el Registro Público de la Propiedad, lo que forma parte del llamado Cártel Inmobiliario, pues que se pase a ver lo que sucede en Transporte Público. Lo que pasa en esa área de la Dirección de Tránsito también es un escándalo, pero solo en el gobierno hacen que no oyen ni ven y mejor voltean hacia otro lado.
Todo Veracruz, en su transporte urbano, suburbano y rural está inundado de camiones y taxis en pésimo estado. Son miles de unidades dando un servicio que no solo pone en riesgo a los usuarios, sino que daña a todos. A unos les rechinan las balatas, otros circulan sin que les sirvan todas las luces, las llantas casi se salen y por dentro están igual o peor, con asientos, pasillos y puertas deterioradas.
Y las condiciones de los motores, ufff. Hay que ver cómo echan humo negro derivado de la falta de un mantenimiento adecuado y del uso de un combustible que quién sabe qué sea, pero la contaminación es muy grande. Aquí en Xalapa los camioneros son campeones en eso de arrojar humo negro.
Pues esas miles de unidades pasan y pasan y vuelven a pasar las revistas vehiculares a cargo de Transporte Público.
¿Cómo le hacen? Esa es una pregunta sin respuesta oficial pero que todos nos podemos imaginar la respuesta. No es un asunto de ahora, viene de muchos años, pero ya tenemos 7 años de la honestidad 4T y sigue lo mismo.
¿Ahora sí habrá una revisión a esa área? Total, puede hacerse una revisión como a la Universidad Popular Autónoma de Veracruz (UPAV), donde sólo pudieron encarcelar a 3 exdirectivos y no tocan a otros con buenas relaciones con el presente o con el pasado reciente; o revisión tipo a la Secretaría de Salud, donde todos saben, empezando por la ASF y el Orfis, de los cientos de millones de pesos que andan volando y no han querido detener a alguien; o como la que se hizo en el Congreso del Estado, en donde los de la Legislatura pasada compraron las tablets más caras del mundo y se dijo que se indagaría cayera quien cayera y no ha pasado nada.
En fin, una mala decisión de la Gobernadora nos dejó un golpazo para la economía de miles de familias xalapeñas y la idea que Nahle no quiere a Xalapa. Se dice esto porque no hay explicación que valga para que se ordene subir en 33 por ciento las tarifas en Xalapa y se den manotazos para impedir que suban en el resto del Estado.
¿Y ahora qué sigue? Camiones Ulúa, comprados por el gobierno a empresa china, cobrando 15 pesos, 6 más que los de los camioneros; camiones chinos que quién sabe cuánto duren en condiciones adecuadas, porque a las semanas ya había varios descompuestos; camiones chinos que, es una verdad, no querían los concesionarios, y camiones chinos que ojalá no sean producto de compras con beneficio para alguien.
Mientras tanto, los xalapeños serán los únicos habitantes de este hermoso Estado que pagarán más por llegar a sus centros de trabajo y a sus casas y que, dentro de un tiempo, estarían pagando más, cuando el gobierno vuelva a introducir los Ulúa o como les llame aquí -ya habían puesto en circulación varios, pero se los llevaron porque no cabían en las calles xalapeñas- y de los 12 pesos se suba a por lo menos 15 por ser nuevos y parte de una idea modernizadora del gobierno.
Después de todo, de la intentona camionera de reflejar el alza en las tarifas en Veracruz, Boca del Río, Córdoba y otros lugares; del gran coraje en Palacio de Gobierno; del paro de transportistas que afectó a miles y del manotazo que recibieron, ¿no sería mejor que la Gobernadora se ordenara bajar las tarifas en Xalapa y así recibir verdaderos aplausos de los xalapeños que ahora son los únicos que, por una razón inexplicable, pagan más por el pasaje que el resto de los veracruzanos?