9 de enero de 2026
alcalorpolitico.com
Aunque Morena les ha dado un trato de segunda el Partido Verde y el PT mantienen la alianza porque aun así les conviene, pero ese tipo de uniones pragmáticas son frágiles.
Veracruz es un ejemplo claro del trato de segunda dado a los aliados de la 4T y ahí está lo sucedido en las elecciones de alcaldes del año pasado, cuando les regatearon candidaturas.
El resultado de eso lo conocemos: aunque el PVEM y PT son parte del chiquitaje, por una mala selección de candidatos y conducción electoral Morena cayó y a sus aliados les fue regular.
Morena será muy fuerte y tendrá el control del INE, de los OPLE y de los tribunales electorales y contará con una amplia base de apoyo por las pensiones y becas que reparte, pero si opera mal –además de, en general, gobernar mal- se expone a derrotas.
Y los aliados serán chiquitaje, pero al final de las elecciones del año pasado en Veracruz, tras los malos resultados la presidenta Claudia Sheinbaum tuvo que hacer malabares con las matemáticas para, sumando los triunfos del Verde y del PT, no hacer ver tan mal a su partido.
Así las cosas ¿Morena, en concreto la presidenta Sheinbaum, llevará adelante su reforma electoral tal y como la ha venido dibujando desde hace meses y confirmado con los “adelantos” de los últimos días?
Parte de la reforma que próximamente será abordada en la Cámara de Diputados está dirigida, supuestamente, a sus enemigos internos, como es el caso del actual presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) de la Cámara baja, Ricardo Monreal, a quien le pega en el corazón el apartado de impedir el nepotismo.
Ricardo Monreal ya fue gobernador de Zacatecas, su hermano David es el actual gobernador y la mesa estaba puesta para que el próximo gobernador fuera el senador Saúl Monreal.
Ricardo Monreal el próximo año dejará de ser diputado y ya no tendrá acceso al generoso presupuesto de la Jucopo, también el próximo año David dejará de ser gobernador y si Saúl no es candidato la presidenta dejará de tener dolores de cabeza con los Monreal.
La cuestión es que con su reforma antinepotismo la Presidenta le pega también a sus aliados Verde y PT, así como a muchos en Morena, que lo primero que hicieron al llegar al poder fue copiar las viejas prácticas del priismo que en mala hora reprodujo el panismo.
En Veracruz los morenistas resultaron buenos para eso del nepotismo y un caso simbólico lo es el actual delegado de Bienestar, Juan Javier Gómez Cazarín, quien en Hueyapan impuso a su padre como presidente municipal y tenía enrumbado para la alcaldía a su hermano, pero se le cayó la candidatura por la orden de la Presidenta que fue secundada por la gobernadora Rocío Nahle.
Pero el proyecto de la reforma electoral también abarca menos presupuesto a los partidos, reducción del número de legisladores plurinominales y desaparición de los OPLES y tribunales electorales locales.
Va para “eternizar” a Morena, aplastando a lo que queda de PRI y del PAN, pero en esa jugada también arrollaría a sus aliados, que han empezado a mostrar sus colmillitos en desaprobación a las intenciones de Morena.
¿Se atreverá Morena a llevar adelante una reforma electoral como la que ha filtrado o dentro de la misma 4T así como el Partido Verde y el PT lo impedirán?... porque a los del PRI, PAN y MC solo les queda gritar, al no tener mayoría.
La cuestión es que Morena, sin aliados, no habría conseguido la mayoría parlamentaria aplastante que tiene actualmente y que le permite gobernar a su antojo.
¿Y el pueblo que gana con una reforma electoral como la señalada? Nada, al contrario, pierde.
Veracruz es un ejemplo claro del trato de segunda dado a los aliados de la 4T y ahí está lo sucedido en las elecciones de alcaldes del año pasado, cuando les regatearon candidaturas.
El resultado de eso lo conocemos: aunque el PVEM y PT son parte del chiquitaje, por una mala selección de candidatos y conducción electoral Morena cayó y a sus aliados les fue regular.
Morena será muy fuerte y tendrá el control del INE, de los OPLE y de los tribunales electorales y contará con una amplia base de apoyo por las pensiones y becas que reparte, pero si opera mal –además de, en general, gobernar mal- se expone a derrotas.
Y los aliados serán chiquitaje, pero al final de las elecciones del año pasado en Veracruz, tras los malos resultados la presidenta Claudia Sheinbaum tuvo que hacer malabares con las matemáticas para, sumando los triunfos del Verde y del PT, no hacer ver tan mal a su partido.
Así las cosas ¿Morena, en concreto la presidenta Sheinbaum, llevará adelante su reforma electoral tal y como la ha venido dibujando desde hace meses y confirmado con los “adelantos” de los últimos días?
Parte de la reforma que próximamente será abordada en la Cámara de Diputados está dirigida, supuestamente, a sus enemigos internos, como es el caso del actual presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) de la Cámara baja, Ricardo Monreal, a quien le pega en el corazón el apartado de impedir el nepotismo.
Ricardo Monreal ya fue gobernador de Zacatecas, su hermano David es el actual gobernador y la mesa estaba puesta para que el próximo gobernador fuera el senador Saúl Monreal.
Ricardo Monreal el próximo año dejará de ser diputado y ya no tendrá acceso al generoso presupuesto de la Jucopo, también el próximo año David dejará de ser gobernador y si Saúl no es candidato la presidenta dejará de tener dolores de cabeza con los Monreal.
La cuestión es que con su reforma antinepotismo la Presidenta le pega también a sus aliados Verde y PT, así como a muchos en Morena, que lo primero que hicieron al llegar al poder fue copiar las viejas prácticas del priismo que en mala hora reprodujo el panismo.
En Veracruz los morenistas resultaron buenos para eso del nepotismo y un caso simbólico lo es el actual delegado de Bienestar, Juan Javier Gómez Cazarín, quien en Hueyapan impuso a su padre como presidente municipal y tenía enrumbado para la alcaldía a su hermano, pero se le cayó la candidatura por la orden de la Presidenta que fue secundada por la gobernadora Rocío Nahle.
Pero el proyecto de la reforma electoral también abarca menos presupuesto a los partidos, reducción del número de legisladores plurinominales y desaparición de los OPLES y tribunales electorales locales.
Va para “eternizar” a Morena, aplastando a lo que queda de PRI y del PAN, pero en esa jugada también arrollaría a sus aliados, que han empezado a mostrar sus colmillitos en desaprobación a las intenciones de Morena.
¿Se atreverá Morena a llevar adelante una reforma electoral como la que ha filtrado o dentro de la misma 4T así como el Partido Verde y el PT lo impedirán?... porque a los del PRI, PAN y MC solo les queda gritar, al no tener mayoría.
La cuestión es que Morena, sin aliados, no habría conseguido la mayoría parlamentaria aplastante que tiene actualmente y que le permite gobernar a su antojo.
¿Y el pueblo que gana con una reforma electoral como la señalada? Nada, al contrario, pierde.