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Sección: Estado de Veracruz

Veracruz, Puebla, Oaxaca y Guerrero registran “baja competitividad”, observa el IMCO

- El Instituto señala que tienen “brechas” estructurales que limitan su capacidad productiva

- Deficiencias en infraestructura logística y energética, baja atracción de capital, entre ellas

Ángel Camarillo Xalapa, Ver. 05/02/2026

alcalorpolitico.com


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La región del Istmo, integrada por Veracruz, Puebla, Oaxaca y Guerrero, se ubica entre las zonas con menor desempeño económico del país, al registrar un nivel de competitividad “baja”, de acuerdo con el Índice de Competitividad Regional (ICR) 2026 elaborado por el Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO).

El estudio advierte que esta región, junto con la zona Maya (Tabasco, Campeche, Chiapas, Yucatán y Quintana Roo), presenta brechas estructurales profundas que limitan su capacidad productiva frente a otras regiones del país, particularmente en comparación con el norte de México, donde se concentran mayores niveles de inversión, infraestructura y empleo formal.

Pese a este panorama, el índice reconoce que la zona del Istmo cuenta con ventajas comparativas que no han sido plenamente aprovechadas. Entre ellas destacan su cercanía al mar, una ubicación geográfica estratégica, la abundancia de recursos naturales y la disponibilidad de fuerza laboral que podría integrarse a procesos productivos de mayor valor agregado.



El análisis del IMCO identifica múltiples áreas de oportunidad que frenan el desarrollo regional. La informalidad laboral alcanza el 73.8 por ciento, una de las tasas más altas del país.

A ello se suman deficiencias en infraestructura logística y energética, así como una baja atracción de capital, reflejada en reducidos niveles de inversión extranjera directa, que apenas llega al 7.87 por ciento, y de exportaciones, con 16.58 por ciento.

El diagnóstico también señala la escasez de talento calificado, la falta de empresas líderes que impulsen encadenamientos productivos y una de las tasas más bajas de reemplazo de vivienda a nivel nacional, factores que inciden en la calidad de vida y en la capacidad de la región para retener población y capital humano.



De manera general, el IMCO concluye que la región del Istmo se encuentra atrapada en un círculo de baja productividad y salarios reducidos. Aunque existe potencial para aprovechar fenómenos como el nearshoring, las condiciones actuales de informalidad, inseguridad y carencia de servicios básicos impiden que estas oportunidades se traduzcan en inversión sostenida y desarrollo económico.

Ante este escenario, el organismo plantea una serie de recomendaciones. Para el sector empresarial, propone la creación de hubs regionales de formación en coordinación con los gobiernos, con el fin de desarrollar talento local mediante esquemas compartidos de capacitación. A los gobiernos estatales les sugiere alinear agendas y dejar de competir entre sí, estableciendo metas claras para reducir la informalidad y mejorar el acceso a la salud, el agua y otros servicios básicos. Finalmente, al Gobierno Federal le recomienda orientar los incentivos del Plan México y los apoyos al nearshoring hacia proyectos que conecten a las entidades rezagadas con los estados líderes, condicionando estos apoyos a la generación de empleo formal y al fortalecimiento de la infraestructura energética y de movilidad.