Lo que inició como una protesta pacífica en defensa de un manantial terminó en tensión y violencia cuando varios automovilistas arremetieron contra los manifestantes en La Haciendita.
La mañana de este lunes 31 de marzo, habitantes del poblado bloquearon el Camino Antiguo a Naolinco y el acceso a su comunidad para exigir al Ayuntamiento de Banderilla que detenga la contaminación de su fuente de agua, supuestamente afectada por la extracción de arena.
Desde las primeras horas del día, los vecinos instalaron cuerdas y se apostaron sobre la vía para impedir el paso vehicular. Su intención era presionar a las autoridades para que tomaran cartas en el asunto.
Sin embargo, la respuesta de algunos conductores no fue la esperada. La congestión generó enojo entre automovilistas y transportistas, lo que escaló rápidamente a insultos y agresiones.
El momento más tenso ocurrió cuando un conductor de autobús tensó una de las cuerdas sujetadas por 2 vecinas, poniendo en peligro su integridad. A pesar de los gritos de advertencia de los testigos y del llamado a emergencias al 911, el conductor continuó su avance.
Poco después, un automovilista particular atravesó el bloqueo sin miramientos. La cuerda se atoró en su vehículo, provocando la caída de un motociclista. Aunque en un inicio el responsable se detuvo, supuestamente para responder por el accidente, minutos después tomó un accesorio roto de su auto y huyó en dirección a Xalapa.
Otros conductores no se quedaron atrás. A pesar del bloqueo, algunos motociclistas y automovilistas optaron por pasar bajo la cuerda o atravesar entre piedras y manifestantes. En medio de la confusión, los insultos y los intentos por evadir la protesta fueron constantes.
De acuerdo con los vecinos, el problema no es nuevo. Desde hace más de un año han denunciado que la extracción de arena contamina el manantial que abastece de agua a su comunidad. Afirman que han pedido reiteradamente la intervención del Ayuntamiento de Banderilla, pero hasta ahora no han obtenido respuesta.
A esta situación se suma la constante circulación de camiones de carga que, además de dejar escombro en las calles, han causado varios accidentes en la zona. Por ello, esta mañana decidieron tomar medidas más drásticas con el bloqueo.
Ante la escalada de tensiones, la Policía Estatal tomó conocimiento de la situación y desplegó elementos en la zona para vigilar la protesta. Hasta el momento, no se han reportado detenidos, pero la comunidad sigue a la espera de una respuesta oficial a sus demandas.