Integrantes de colectivos de búsqueda tomaron las instalaciones de la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas y bloquearon la vialidad en las calles Revolución, Lucio y Enríquez para buscar un diálogo con el Secretario de Gobierno, ante atropellos a los derechos de las familias y sus búsquedas.
“El fin de semana acaba de salir la convocatoria para quién va a ejercer el título de comisionada estatal, sin embargo, nosotras hemos visto algunos atropellos hacia nuestros derechos y hacia las búsquedas”, comentó la representante del colectivo Madres en Búsqueda Coatzacoalcos, Lenit Enríquez.
Señalaron que se había acordado que el personal ya capacitado permanecería en la Comisión; sin embargo, han despedido a la mitad del personal, provocando que disminuyeran las búsquedas y aumentara el tiempo de espera. “Primero fue el ejercicio fiscal que empezó a inicios de año y después el despido masivo de personal. Tenemos entendido que sí, hay algunas personas que han sido recontratadas y han contratado personal nuevo, pero ese es el problema, que son nuevos, van aprendiendo e incluso se les dificulta hacer un oficio”.
Además, apuntó que, de acuerdo con la convocatoria, el nuevo titular quedará seguro hasta mediados de junio o julio, por lo que mientras tanto deben garantizar que continúen las búsquedas. Recriminó que hay quienes llevan 10 años buscando a sus familiares, por lo que piden que no haya cese de los trabajos, exigiendo que el personal actual de la Comisión trabaje de la mejor manera.
Por su parte, Marcela Zurita, coordinadora del colectivo Madres Luna, señaló que no respaldarían que la actual encargada de la Comisión, Lutgarda Madrigal, se postule en la convocatoria, pues ha habido revictimización y ofensas hacia los colectivos. “Lo que nosotras queremos es que sean personas que tengan el perfil, que hayan trabajado con víctimas, personas que tengan la sensibilidad. Porque los que están ahorita, con quienes hemos tenido la oportunidad de hablar, han sido personas que nos han revictimizado, nos han ofendido”. Refirió que tanto ella como su jefe de departamento no son las personas adecuadas, pues carecen de calidad humana para trabajar con las víctimas.