Para los estudiantes de la Escuela Secundaria General Número 5 “Manuel R. Gutiérrez”, de Xalapa, Veracruz, la participación en la competencia First Lego League Challenger representó mucho más que un reto académico: fue una experiencia formativa que marcó su vida escolar y personal.
Con apenas 14 años, los integrantes del equipo coincidieron en que competir a nivel regional frente a escuelas de otros estados del País significó una oportunidad de aprendizaje, convivencia y crecimiento. El trabajo en equipo, la emoción de representar a su escuela y el esfuerzo compartido se convirtieron en los principales motores de su participación.
Alice Stefanía Velasco Polito, estudiante de tercer grado, describió la experiencia como emocionante y enriquecedora. Destacó que trabajar con su equipo le permitió aprender de sus compañeros y disfrutar un proceso que combinó conocimiento, esfuerzo y diversión, al considerar que fue una de las mejores experiencias que ha vivido en su etapa escolar.
Por su parte, Jeremy Mosiah Rabadán Lopez explicó que su participación estuvo enfocada en la programación del robot para cumplir distintas misiones dentro de la competencia. Señaló que el resultado obtenido fue muy satisfactorio y que el proceso implicó trabajo constante, dedicación y perseverancia, valores que aprendieron a lo largo de la preparación.
Héctor Manuel Miranda Espinoza consideró que más allá de una futura carrera profesional la experiencia les dejó aprendizajes importantes para la vida. Subrayó la relevancia de los valores adquiridos, como la unión del grupo, la confianza en uno mismo y el trabajo en equipo, factores que influyeron directamente en su desempeño durante el certamen.
Para Leslie Akemi Vásquez Preza, estudiante de segundo grado, esta fue su primera participación en un evento regional de este nivel. Reconoció que al inicio no conocía completamente al equipo, pero la experiencia se transformó en una gran oportunidad que disfrutó plenamente. Destacó que uno de los objetivos principales del proyecto es que trascienda la competencia y tenga un impacto positivo en la comunidad, especialmente en la protección del patrimonio arqueológico.
José Alberto Tlaxcalteco Avilés señaló que el grupo logró consolidarse no sólo como un equipo de trabajo, sino como un grupo de amigos. Recomendó a otros estudiantes que, si tienen la oportunidad de participar en este tipo de competencias lo hagan, ya que permiten aprender cosas nuevas, convivir y descubrir habilidades que no siempre se desarrollan dentro del aula.
Los jóvenes también expresaron su agradecimiento a sus familias, cuyo apoyo fue fundamental para poder participar en el certamen y vivir una experiencia que fortaleció su formación académica y personal. Con esta vivencia, los estudiantes demostraron que el talento, la disciplina y el trabajo en equipo pueden abrir puertas a escenarios nacionales e internacionales, incluso desde una escuela pública.