La región de las Altas Montañas enfrenta un panorama climático de riesgo en este año, debido a los efectos que traerá consigo el fenómeno de "La Niña", indicó Ricardo Rodríguez Deméneghi, coordinador del Programa Rescatemos al Pico de Orizaba.
El ambientalista señaló que esta condición traerá como resultado heladas, cambios térmicos bruscos y lluvias intensas en lapsos cortos, lo cual complica los escenarios de montaña, como consecuencia de los escurrimientos. Señaló que dentro de los riesgos por el impacto de estos fenómenos, están los deslaves y sus afectaciones en zonas con asentamientos irregulares, resultado de la caída de lluvias intensas.
En estas latitudes los deslaves ponen en riesgo las casas, pero también a conductores por la caída de materiales sobre carretera. Pero también, inundaciones en asentamientos del valle. El especialista señaló que, aunque actualmente esta región, se encuentra en temporada invernal, la humedad registrada ha sido más elevada de lo esperado, debido a frentes fríos con alta carga de agua.
Sumado a lo anterior, existen áreas afectadas por incendios recientes, donde la tierra quemada perdió la capacidad de retención de agua, incrementando el riesgo de deslaves y afectaciones por lluvias intensas. “Lo que más nos preocupa para la región son las lluvias intensas. Que nos caiga mucha agua en muy poco tiempo es el mayor factor de riesgo”, señaló, al tiempo que advirtió que los fenómenos climáticos serán más variables, alternando rápidamente entre calor y frío.
Otro factor, dijo, es la sequía que persiste en la región, pues a pesar de la recuperación parcial de los mantos freáticos, los niveles de agua aún no alcanzan los de hace cinco años, por lo cual se estima un grave estiaje para el primer cuatrimestre del año.