En México, según las estimaciones del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA) al finalizar el año 2024, existían 4.1 millones de personas de 15 años o más que no saben leer ni escribir, lo que se traduce en una tasa de analfabetismo del 4.1%, superior a los estándares marcados por diversos organismos internacionales.
Esta condición educativa coloca a esas personas en desventaja respecto al resto de la población, al no poseer las competencias ni la escolaridad mínima; sin embargo, los aspectos más preocupantes se refieren a la distribución por entidad federativa, ya que 9 sobrepasan el índice del 5%, y en Chiapas, Guerrero y Oaxaca el índice de analfabetismo mayor al 10%.
De acuerdo en el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) el porcentaje de analfabetismo en Veracruz ha mostrado variaciones en las cifras recientes, mencionando un 7.7%, que es mayor a los estándares internacionales. La población de 15 años o más que no sabe leer ni escribir es cercana a las 476 mil personas.
El INEA estima la población adulta mayor en situación de rezago en 7.1 millones de personas, lo cual representa el 26% de la población total en rezago. En las zonas rurales se encuentra el 34% de la población en rezago, según los datos del Censo de Población y Vivienda 2020, dificultando el acceso para su atención educativa, dado que el INEA no cuenta con planteles educativos propios, para llevar la oferta a sus lugares de residencia. Ante esa situación, el INEA diseñó el Programa Institucional para atender el rezago educativo priorizando aumentar la oferta de educación básica y media superior con base en el modelo de la Nueva Escuela Mexicana para responder a las necesidades e intereses de los jóvenes y personas adultas con un enfoque humanista, incluyente, equitativo, científico y comunitario.
Impulsará la política educativa para jóvenes y personas adultas en rezago educativo que favorezca el acceso, continuidad y conclusión de sus trayectorias educativas con el propósito de disminuir las brechas de desigualdad. Se fortalecerá la cobertura educativa, a través de establecer alianzas estratégicas con los sectores público, privado y social para mejorar la atención a la población en condición de rezago educativo. Además, realizará acciones encaminadas a la colaboración y concertación con diversas organizaciones del sector público y privado, para definir mecanismos de cooperación y desarrollar actividades para sumar esfuerzos y concertar apoyos adicionales de diversa índole para fortalecer los servicios educativos que presta el INEA en las 32 entidades federativas.