Tras 15 años de militancia y de dos triunfos electorales, Sergio Penagos García abandonó las filas del Partido Acción Nacional porque traicionó sus ideales y porque, dice en una misiva, no puede consentir que el PAN postule a un chirinista como precandidato a gobernador, cuando el gobierno de Patricio Chirinos Calero se encargó de la depredación de Córdoba.
En una carta que remitió al presidente del Comité Ejecutivo Nacional, César Nava Vázquez, Penagos García deja asentada su renuncia al panismo porque se alejó de los ideales de Manuel Gómez Marín a tal grado que “en los últimos tiempos se ha producido un alejamiento entre la forma de pensamiento heredada por nuestros Fundadores y la manera de hacer política de nuestras dirigencias”.
En cuartilla y media, Penagos García declara que, hasta hace poco, el PAN “sólo acogía a personas comprometidas en la búsqueda del Bien Común”, pero “la conquista del poder nos obnubiló”, por lo que “esa desesperada idea de que perder el poder significaría perderlo todo nos condujo a una espiral de absurdos que desdibujaron la esencia del PAN”.
A partir del desdibujamiento, el ex panista advierte que actualmente los panistas, según la percepción de los ciudadanos, son iguales a los adversarios, así que la sociedad “nos dejó de mirar con la confianza de antaño y nos colocó en el mismo cajón dentro del cual ya se había situado a los políticos ordinarios.
En una larga lista de expresiones de desconcierto y descontento, Penagos García acusa al Partido Acción Nacional de ser incongruente y advierte que “no será captando alquimistas de otros partidos, y despreciando a sus militantes, como Acción Nacional retornará a la senda de los triunfos”.
En su despedida, el ex contralor General de la Secretaría de Relaciones Exteriores y ex Subsecretario de la Función Pública reconoce que “duele partir” porque su mayor satisfacción es haber militado en el Partido Acción Nacional que “conocía hace años”, pero los agravios y las deslealtades “han lastimado a muchos que ni siquiera lo merecían”.